27 de julio de 2012

Sed santos


Porque yo soy santo


   Levítico 19:2 Qué es ser santo? Es ser consagrado si, pero que en la práctica colocamos tanto esfuerzo y diligencia en Dios, en sus caminos, que nada nos ata o cautiva, que a nada estamos atados, porque estamos consagrados al Dueño, en este caso particular, a Dios. Hacemos honor a tal relación de dependencia. Es no hacernos dueños de lo que no nos corresponde, y sí administrar lo espiritual y lo material. Nada nos ata y cautiva ya, pero el usufructo de tal condición de libertad y descanso está en el esfuerzo personal, y Jesús lo que hace es regalarnos la garantía de una victoria que tenemos que tomar en posesión no sin pelear día a día. Claro que es difícil, pero ahí está la rubrica de sangre y resurrección que es eterna.

   Ser santo es, guerrear palmo a palmo, día a día por las promesas latentes, pacto vivo, de obediencia y libertad, ser santo es ser libres, ser santos es dejar que Dios pelee, ésto es Israel. Israel es un estado divino, un estado espiritual santo. No es pompa ni solemnidad humana, es algo sobrio, resuelto, justiciero, es solo obediencia sin mirar las añadiduras, éstas cautivan a los distraídos de corazón.

   "...Antes bien, así como aquel que os ha llamado es santo, también sed santos vosotros en todo aspecto de vuestra manera de vivir, porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo. 1Pedro 1:15,16 









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